Desarrollar desde cero.
Antes de poner a la venta una aplicación así, habría que escribir los guiones, producir las animaciones en 3D, grabar las narraciones, ilustrar los libritos, construir las pantallas y adaptar todo al celular.
Un proyecto de ese tamaño cuesta algunos miles de dólares con un equipo de animación y de desarrollo — y meses de espera. Mientras tanto, la oferta sigue en el papel.


































